Autor: Maite y Erlantz

FotoRelato: navegando el Canal Beagle

En esta historia visual os contamos con imágenes cómo fue la excursión que realizamos por el Canal Beagle. Más de 4 horas de navegación en las que vimos un montón de fauna marina como aves, lobos de mar, pingüinos, ¡y hasta una ballena de lejos! Y por supuesto, el impresionante paisaje que nos regala la Tierra del Fuego. Empezamos la excursión en el puerto de la ciudad con este curioso mural en la entrada. Salimos del puerto y el barco acelera. No hay tiempo que perder. La primera parada en el Canal Beagle es en la Isla de los Pájaros. Los pájaros en cuestión son principalmente cormoranes imperiales, que anidan aquí.    Seguimos avanzando, dejando a los cormoranes y a la ciudad de Ushuaia detrás.  Llegamos a la Isla de los Lobos, donde observamos individuos de dos especies distintas: lobos marinos de uno y dos pelos. Los venimos viendo desde la costa uruguaya y nunca nos cansamos de observarlos.   Continuamos avanzando y ya podemos divisar el faro Les Eclaireurs, el Faro del Fin del Mundo. Aquí también descansan los lobos de mar sobre las rocas. Encaramos el canal Beagle y nos dirigimos hacia la Isla Martillo, los pingüinos nos esperan.   Y llegamos a la Isla Martillo, donde cientos de pingüinos de Magallanes se apilan en la playa. Torpes en tierra, pero extremadamente ágiles en el mar. Me meto, no me meto… No es común verlos por aquí pero tuvimos la suerte de toparnos con un pingüino Rey, impresionante animal.  También hay en la isla una pequeña colonia de pingüinos Papúa, es la única que existe fuera de la Antártida. Comenzamos el regreso y decimos adiós a estos simpáticos animales. Es maravilloso contemplar el elegante vuelo de los albatros sobre el mar mientras nos acompañan en la travesía. Rumbo...

Read More

Tela de araña o red de conexiones en Ushuaia

Desde el primer momento en el que empezamos a movernos nos hemos ido dando cuenta de que en cierta forma el mundo es más pequeño de lo que parece. Al menos si nos referimos al ámbito de las personas. Muchas veces oímos hablar de la teoría de los seis grados, de los siete grados incluso. Según esta teoría, todas las personas del planeta estamos conectadas por un vínculo de un máximo de 6 o 7 personas. Aunque así a simple vista puede parecer bastante improbable, y aunque nosotros no nos afirmamos 100% adeptos a esta teoría, sí que podemos decir que en Ushuaia descubrimos que al menos esta teoría no parece del todo imposible. Estos son los personajes que forman parte activa de la red de conexiones: carito y andrés (sinalambrados.org) eva y carlos (xinoxanolatinoamerica.com) eliana y manza (Saraña Huwitaqui) sol y martín (MIlonga Rutera) paula y tilman  silvia y mateo (thecactuslifeproject.com) bea y pablo (verdepordentro.com) laura (L PLaneta de Origen) Estas son las conexiones que formamos en Ushuaia y las historias detrás de cada uno de ellos. En marzo de 2016 Eli, Manza y su proyecto Saraña Huwitaqui comienzan a transitar su viaje al mismo tiempo que Sol y Martín con su proyecto Milonga Rutera. En cada punto en el que se detienen a cada uno le hablan del otro. Alimentando poco a poco la curiosidad por conocerse. Caro y Andrés (Sin Alambrados) estaban por comenzar su viaje en la Michulina, su kombi. Entonces a través de las redes conocieron a una pareja que ya viajaba desde marzo: Milonga Rutera.  En mayo de 2016, asisto (Maite) a las Jornadas IATI de los Grandes Viajes en Madrid para presentar nuestro viaje que estaba a punto de comenzar. Allá conozco a otra pareja de viajeros que también estaban a punto de comenzar...

Read More

Guía práctica y consejos para viajar por la Ruta 3 a dedo (parte 2)

Este post está publicado en dos partes. La primera parte puedes encontrarla haciendo click aquí.  Trelew (provincia de Chubut) Trelew es una ciudad de origen galés cuyo nombre significa “pueblo de Luis”. Lo atraviesa el Río Chubut que le da nombre a la provincia. Uno de lo principales atractivos turísticos de la ciudad es su museo paleontológico Egidio Feruglio, que tiene en muestra esqueletos completos de los grandes saurios que habitaron esta región durante la antigüedad, además de la pata trasera del que se cree es el mayor dinosaurio que jamas existió. Gaiman (provincia de Chubut) Desviándonos de la Ruta 3 unos kilómetros hacia el interior, encontramos el pueblo de Gaiman, también a orillas del río Chubut y de origen galés. En él aún perduran muchas de las construcciones antiguas de los colonos galeses. Gaiman es muy conocido por sus casas de té, por supuesto resultado de su colonización galesa. Incluso Lady Di vino acá a tomarse su té. Además en sus alrededores existen numerosas chacras que se pueden visitar, ya que el valle de Chubut es sumamente fértil en esa zona. Punta Tombo (provincia de Chubut) A casi 60 km de Trelew en dirección a Comodoro Rivadavia, hay un desvío hacia la costa por la Ruta 75. A 50 km el desvío llega hasta Punta Tombo, donde encontraremos la mayor pingüinera continental de Pingüinos de Magallanes del mundo. Se pueden observar pingüinos durante todo el año, si bien la mejor época es en verano cuando llegan a Punta Tombo hasta 400.000 individuos para la reproducción y cría de sus polluelos. Comodoro Rivadavia (provincia de Chubut) Comodoro Rivadavia es la ciudad más poblada de Chubut, situada en la costa y su principal fuente de recursos son las explotaciones petrolíferas de la región. Da también acceso al corredor bio-oceánico austral en dirección a...

Read More

Guía práctica y consejos para viajar por la Ruta 3 a dedo (parte 1)

¿Qué es la Ruta 3? La Ruta 3 es la carretera que une la ciudad de Buenos Aires con la de Ushuaia (en realidad llega un poquito más allá hasta el Parque Nacional Tierra del Fuego), y cruza a lo largo de sus 3060 km las provincias de Buenos Aires, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Transcurre hacia el Sur paralela a la costa Atlántica y a partir de la ciudad Viedma recorre la Patagonia. Entre las provincias de Santa Cruz y Tierra de Fuego, la ruta se interna en territorio chileno a lo largo de 205 km y es ahí donde se cruza el Estrecho de Magallanes. ¿Por qué la Ruta 3? · Porque une la capital argentina con la ciudad más austral del planeta. · Porque en su recorrido existen numerosas paradas de interés. · Porque de las dos rutas que unen el Sur de Argentina con el Norte, ésta es la que está mejor acondicionada, con pavimento en todo su recorrido. · Porque es por donde circulan la mayoría de los medios de transporte. · Porque si viajas a dedo, ésta es la ruta por la que más flujo de tráfico hay. Además, mucho de ese tráfico son camioneros que suelen recorrer largas distancias, por lo que te harán avanzar más rápido. · Por el encanto de recorrer la estepa patagónica, uno de los lugares más inhóspitos de Sudamérica. Con kilómetros de ruta sin evidencias de presencia humana. ¿Cómo salir de la ciudad de Buenos Aires? Aquí nos vamos a centrar en los viajeros que os aventuréis a recorrer la Ruta 3 haciendo autostop, porque si vas a viajar en transporte público solo tendrías que contactar con alguna de las muchas agencias de viaje que viajan hacia Ushuaia por esta ruta. Salir a...

Read More

10 consejos para hacer autostop

A la hora de realizar un viaje largo o “low-cost” por algún lugar, siempre sale la idea de hacer autostop. Los medios de transporte convencionales por lo general suelen salir bastante caros y hacer autostop posibilita ahorrarse algo de dinero. Si bien eso es cierto, nosotros también recomendamos el dedo por ser una buena forma de conocer y conectar con gente del lugar, con las que seguro que mantendrás charlas muy interesantes e instructivas. A pesar de que no nos consideramos ningunos expertos, sí que llevamos 7 meses recorriendo Sudamérica y la mayor parte del los trayectos los hicimos a dedo. Así que aquí os dejamos algunos de los trucos y consejos que nos ayudaron a nosotros a la hora de viajar a dedo: 1. No seas flojo Al que madruga Dios le ayuda, dice el refrán. Sobre todo si tu intención es recorrer muchos kilómetros, no pierdas el tiempo, dale margen al día para que de sus frutos. A veces, por diferentes motivos, cuesta que un auto pare. Así que si sales tarde a la ruta y se alarga la cosa puede que te pille la noche y eso no es lo mejor. Sin embargo, lo mejor es estudiar un poco y preguntar por los hábitos de la gente en la zona. Es cierto que en general es buena idea madrugar, pero ten en cuenta que en algunos lugares la gente local no lo hace. No tendría mucho sentido salir a la carretera a las 6 de la mañana cuando no habrá ningún auto circulando hasta las 10.  2. Ponte guapo No es que haya que salir hecho un pincel o a la moda a la ruta, pero las apariencias y sobre todo la presencia ayudan a la hora de que un chófer se decida a pararte. Trata...

Read More

Ruta 3 (parte 4): llegando al Fin del Mundo

Este post está publicado en varias partes. Si quieres empezar a leer desde el principio la primera parte puedes encontrarla haciendo click aquí.   Comandante Luis Piedra Buena – Río Grande (Tierra del Fuego) Si hasta ahora nos había ido bien haciendo autostop, aquí batimos alguna clase de récord mundial seguro. Para salir de la Isla Pavón a dedo, teníamos que subir la cuesta que llega al puente y caminar un rato más hasta el comienzo del mismo para alcanzar el lugar que estaba bien para que alguien parase de forma segura. Estábamos en la primera parte del proceso, caminando por la cuesta, cuando de repente pasa un camión por el puente y se detiene en la mitad. Nos hace luces. E. y yo no entendemos si paró por nosotros. Tardamos un poco en reaccionar, pero cuando lo hacemos empezamos a correr hacia el camión con las mochilas y todo. E. abre la puerta y conversa con él. Yo vengo un poco por detrás, no soy tan rápida como él. E. me hace señas de que me apure. Parece que sí paró por nosotros.  Además, Diego va hasta Río Grande (en Tierra del Fuego),  y tiene que llegar en el día. Nos dice que si no nos importa esperar, que él nos lleva hasta allá, pero que antes tiene que detenerse en Río Gallegos para que le pongan un precinto al camión. Lleva lácteos y como la ruta cruza a la zona chilena, tienen que precintarlo y recién abrirlo cuando vuelva a entrar en territorio argentino. Es una medida de seguridad. Claro que a nosotros no nos importa. Estamos dispuestos a esperar lo que sea. Vamos a pasar a Tierra del Fuego y eso ya es un montonazo. Después de la espera en Río Gallegos, hacemos unos kilómetros más...

Read More

Ruta 3 (parte 3): en camión por la estepa patagónica

Este post está publicado en varias partes. Si quieres empezar a leer desde el principio la primera parte puedes encontrarla haciendo click aquí.   Puerto Madryn – Caleta Olivia El día que decidimos salir de Puerto Madryn no hacía el mejor de los climas. Estaba nublado, había algo de viento patagónico y amenazaba con empezar a llover en cualquier momento. Los chicos nos acercaron hasta la estación de servicio y ahí nos colocamos a esperar. Cada minuto que pasaba sentíamos más frío. La Patagonia estaba dándonos la bienvenida a su manera. Después empezó a chispear. Por suerte la espera no fue muy larga, 19 minutos después de habernos puesto allí, vimos un camión que estaba dando la vuelta dentro de la estación de servicio y le hicimos dedo, sin muchas esperanzas. Y paró. Era Fabián. Aunque llevaba ya 20 horas sin dormir, le dimos pena los dos ahí bajo la lluvia y decidió continuar viaje en lugar de parar a descansar, y llevarnos de paso. Como venía siendo usual la suerte nos acompañó: Fabián iba a Caleta Olivia, lugar al que pensábamos llegar ese día. Sufro de un problema grave al hacer dedo. Cada vez que entro en algún tipo de transporte, me entra una terrible somnolencia, que no siempre soy capaz de combatir al 100%. Sé que eso es un problema especialmente cuando uno viaja a dedo, donde es más que recomendable -casi obligatorio- dar charla al conductor. Pero esto se incrementa a un problemón, cuando el conductor que te lleva, ha estado nada más y nada menos que 20 horas sin dormir (y tú acabas de despertarte y salir de una cama calentita y cómoda). Las primeras horas de viaje con Fabián fueron difíciles para mí. Intentaba todo el tiempo mantenerme despierta, pero era complicado. Para combatir...

Read More

Ruta 3 (parte 2): Patagonia nos atrapa

Este post está publicado en varias partes. Si quieres empezar a leer desde el principio la primera parte puedes encontrarla haciendo click aquí.   Viedma – Las Grutas Todos nos dijeron que salir haciendo dedo de Viedma era algo sencillísimo. Que había mucho tráfico y que la gente paraba. Nosotros habíamos tenido hasta el momento sólo experiencias buenas y todo había resultado bastante sencillo. Así que no dudamos que esta vez sería igual. Pero… nos equivocamos bastante. Nos colocamos afuera de la estación de servicio que era el lugar donde nos habían dicho que era un buen lugar para hacer dedo. dejamos nuestras cosas y empezamos a hacer dedo poniendo todas nuestras energías en cada coche que pasaba. Diciéndonos “éste va a parar”.  En algún momento una persona paró y nos dijo que nos llevaba cinco kilómetros más adelante al cruce, pero nuevamente el desconocimiento nos jugó una mala pasada, y pensando que quizá más adelante el lugar sería peor que donde estábamos le dijimos que no. Después nos arrepentiríamos bastante de haber tomado esa decisión. Pero de todo se aprende. Pasó una hora y aún no habíamos perdido la esperanza de que alguien nos fuera a parar. Aunque hasta el momento no habíamos tenido que esperar en general tanto tiempo, sabíamos que era una posibilidad. Así que sacamos del tupper las empanadas que nos habíamos comprado la noche anterior y comenzamos a comerlas. Las empanadas se terminaron. Pasó otra hora y aunque ya estábamos un poco cansados de esperar y, especialmente, de toda la energía que le poníamos a cada auto (cuando pasaba 1 auto por segundo), seguíamos teniendo esperanzas. Decidimos sacar el mate, para ver si quizá alguien simpatizaba con nosotros por estar tomándolo. Y, de paso, para hacer algo para pasar el rato. El agua para...

Read More

Ruta 3 (parte 1): cuando entramos en la Patagonia

Es en Tres Arroyos donde verdaderamente arrancamos nuestro camino por la Ruta 3. Y aunque el objetivo era llegar hasta Ushuaia, disfrutamos de las paradas entre medio, de las charlas con la gente que nos llevó a dedo y de los múltiples CouchSurfers que nos alojaron en el camino.  La Ruta 3 fue un camino que empezamos a recorrer con esperanzas y que terminamos con certezas. Con la certeza de que viajar a dedo no sólo se puede, sino que resulta muy enriquecedor. Con la certeza de que ir haciendo CouchSurfing nos llena de experiencias nuevas, de gente increíble y de formar parte de situaciones impensables. Con la certeza de que a veces los detalles más insignificantes pueden significar un mundo.  Así empezamos a recorrer la grandiosa Ruta 3 con sus 2688 kilómetros desde Tres Arroyos a Ushuaia (el tramo que hicimos nosotros). Tres Arroyos En Tres Arroyos nos estaban esperando Mariana y Alan, pero estaban trabajando aún. Así que nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad. Nos encontramos con unas enormes y antiguas construcciones que nos encantaron alrededor de la plaza. Nos sentamos a tomar un refresco en una terraza, para aplacar el calor y para aprovechar que tenían Internet. Aquí fue donde empezamos a notar la diferencia con la gente. Notamos que nos atendían con más amabilidad y más tranquilidad. La gente estaba sonriente, se la notaba tranquila y nada alerta. Esta sensación nos gustó. Nos levantamos de la mesa para ir a la plaza a esperar que se hiciera la hora. Mientras E. se dedicaba a sacar fotos de los alrededores, yo me eché a dormir una siesta –cosa impensable en otros lugares. Se hizo la hora de recoger y caminábamos atravesando la plaza. Entonces un chico nos empezó a dar conversación. ¡Qué lindo que...

Read More

Mar del Plata: primera parada rumbo al sur

Aunque decimos que no viajamos para escapar, sino para que la vida no se nos escape (y es cierto), debemos admitir que de Buenos Aires sí que nos escapamos. Salimos un poco despavoridos después de haber pasado más de un mes en total allá y de no haber hecho aún el duelo de Sierra de Rocha. Nos sentíamos por fin tranquilos de saber que dejábamos atrás a Buenos Aires y que teníamos por delante la maravillosa Ruta 3 que nos llevaría hacia Ushuaia. Nos relajamos, y nos quedamos dormidos prácticamente todo el trayecto -dejando a la pobre Laura manejando sola los 400 kilómetros que hay desde la capital hasta Mar del Plata. La visita a Mar del Plata fueron muchas cosas a la vez.  1. Descubrir que la familia no es sólo la que nos toca.  Una de las primeras cosas que me sorprendieron gratamente al llegar a la casa de Laura y Emilio fue sentirme como en la casa de mi familia. A pesar de que ellos son muy diferentes a mis padres, es evidente que hay un nexo que los une y conecta, que hay mucha base que comparten y que hace que las dinámicas familiares sean tan similares. La conversación y la comunicación fluida. No he conocido ningún lugar donde me sintiera tan como en casa como allá. Ellos también son familia, pero de la que se elige. 2. La modernidad a veces lo arruina todo. Al llegar a Mar del Plata no puedo evitar recordar todas las historias que me ha contado mi madre sobre los años que pasó ella aquí cuando era adolescente. Creo que deben haber sido los años más felices de su vida (o al menos unos de los tantos). Sus recuerdos viven en mí de alguna manera y no puedo evitar...

Read More

1, 2, 3… Buenos Aires otra vez

Me siento a escribir ahora, después de casi dos meses de haber estado por última vez en Buenos Aires. Creo que ya se me ha ido el efecto terrible que esa ciudad tiene sobre mí. Buenos Aires es una ciudad que, a pesar de todo, no puede pasar desapercibida. Y menos en nuestro viaje. Hemos estado ya 3 veces en ella y un total de 28 días. Buenos Aires 1. La llegada, el turismo, la adaptación Para mí Buenos Aires es eso. Llegar, regresar, volver. Especialmente significa reencuentros, personas, momentos. Los primeros días en la ciudad fueron prácticamente dedicados en exclusiva a ver a mucha gente que hacía años que no veía (como ocurre cada vez que regreso). Para E. significaba poner caras a un montón de gente de la que le había hablado, un montón de lugares de los que había escuchado historias. Volver a ver a la gente que uno quiere después de tanto tiempo suele tener siempre para mí el mismo doble efecto. Por un lado me genera una alegría inmensa saber que a pesar de que muchas veces nos separa no sólo un espacio enorme sino un tiempo enorme, hay gente con la que todo siempre sigue siendo igual. Podemos retomar las relaciones donde quedaron, podemos seguir creciendo juntas a la distancia. Por otro lado, a veces me genera una nostalgia enorme por todas aquellas alegrías que podríamos haber compartido (y que por mi partida no pudieron ser), por todos aquellos momentos malos en los que no pude estar, por todos aquellos buenos momentos en los que sólo pude alegrarme en la distancia. Buenos Aires me enseña que hay gente que estará siempre, que hay cosas inmutables y que hay conexiones tan fuertes que ni el tiempo ni el espacio pueden acabar con ellas. Hacer...

Read More

FotoRelato: un día en Cabo Polonio

Hay veces que una imagen vale más que mil palabras. Por eso decidimos contarles a través de las fotos algunas de nuestras experiencias.  La segunda vez que visitamos Cabo Polonio recorrimos sus dunas caminando desde el pueblo de Valizas. Son casi siete kilómetros en los que atravesamos dunas y recorrimos la hermosa costa de este área protegida. Lo hicimos en compañía de la familia con la que nos quedamos en Sierra de Rocha realizando el WorkAway. Adultos y niños lo pasamos genial saltando, deslizándonos y paseando por las montañas de arena que caracterizan a este Parque Nacional. Valizas y Cabo Polonio están separados por siete kilómetros de dunas y un río. Se cruza en una barca.  Empezamos el recorrido con mucha energía. Y nos deslizamos unas cuantas veces por las dunas. Corrimos por la arena. Trepamos por rocas. Algunos también se divirtieron acechando a las gaviotas… Ya más cansados, caminamos dispersos, cada uno a nuestro ritmo. Él gigante. Cabo Polonio a la vista. Las olas y el viento sucundún, sucundún, la espuma del mar shalalalalala. Llegamos a Cabo Polonio y nos instalamos a observar a los lobos marinos.  Terminamos el día en familia, de la mejor manera posible. ¡Gracias familia...

Read More

Mis límites (o cómo me convertí en una salvaje)

Antes de salir de viaje pensamos que había ciertas cosas que no seríamos capaces de sobrellevar. Ciertas cosas que quizá si nos hubieran dicho que iban a suceder durante el viaje, casi hubiéramos preferido no salir. Sin embargo, a medida que van pasando los días, las semanas, los meses, nos hemos ido dando cuenta de la relatividad de todo en esta vida. Cómo en un momento dado somos capaces de flexibilizar hasta las cosas que en otros momentos hemos considerado imprescindibles. Y cómo la mínima cosa que en nuestra casa dábamos por hecho, a veces se convierte en un lujo. ¿Hasta dónde somos capaces de adaptarnos a los cambios? ¿Cuáles son nuestros propios límites? Está en cada uno encontrar la respuesta. Lo que es seguro es que es imposible llegar a conocerlos sin salir de nuestra zona de confort. Límites que, al fin y al cabo, son los que nos permiten conocernos mejor, valorarnos más y valorar también todo a lo que tenemos acceso que a veces damos por hecho. Éstas son las historias de cómo descubrí algunos de mis límites. Límite 1: Boris Llegamos a Sierra de Rocha un día de octubre a media tarde. Al de un rato llegó A. (él) y nos puso al tanto de cuáles serían nuestras obligaciones y espacios. Dejamos algunas de nuestras cosas en la cabaña (en la torre del agua) donde dormiríamos y el resto en la casa principal. Cenamos todos juntos, recogimos la cocina y nos fuimos a nuestra cabaña. Subimos despacio la escalera y entramos los dos. E., armado con una linterna, se puso a inspeccionar el techo en busca de bichos. ¡Había un montón! Estábamos un poco espantados. Pero nos dimos cuenta pronto que era imposible quitarlos todos. Como se suponía que ya habíamos dejado de hacer la...

Read More

Permacultura: qué es y cómo se aplica en Sierra de Rocha

Una de nuestras prioridades cuando empezamos a planificar hacer un WorkAway en Uruguay, fue buscar algún proyecto sostenible. Era un tema que nos interesaba, que sabíamos que abarcaba un rango bastante amplio de proyectos distintos y sabíamos que teníamos mucho que aprender. Cuando encontramos el proyecto Lauburu en el que hablaban de permacultura fue cuando comenzamos a interesarnos e investigar un poco sobre el tema.  Nos dimos cuenta que es un concepto muy amplio y complejo, que abarca muchos ámbitos diferentes. Sabiendo que no seremos quizá demasiado estrictos en las definiciones y en sus aplicaciones, os queremos contar más o menos en qué consiste la permacultura y cómo ha sido nuestra experiencia dentro de un proyecto que la aplica.  Permacultura: qué es La permacultura es un movimiento que pretende promover la sostenibilidad y reestructurar la sociedad. Para ello busca devolverle a la gente común el control sobre los recursos necesarios para la vida: comida, agua, refugio y los medios de subsistencia. Surgió en la década de 1970 de la mano de Bill Mollison y David Holmgren en Australia.  Es un movimiento que tiene un enfoque holístico: reconoce a los seres humanos, sus creaciones y actividades como una parte integrada de los ecosistemas; y se centra principalmente entre las interconexiones entre estos elementos y el mundo natural. Es, de alguna manera, un desafío para los seres humanos a diseñar y crear una cultura y agricultura sostenibles y permanentes. De hecho, la palabra permacultura proviene de la unión de: permanente, cultural y agrícola. Ámbitos en permacultura: cómo se aplica Históricamente la permacultura se enfocaba en el medio ambiente para aplicar sus principios éticos y de diseño. Sin embargo, actualmente estos principios también se aplican a otros ámbitos. Aquí podemos ver los distintos ámbitos que necesitan ser transformados para crear una cultura sostenible, resumidos...

Read More

Una experiencia WorkAway en Sierra de Rocha

¿En qué consiste WorkAway? WorkAway es una plataforma que permite contactar a personas que tengan un proyecto y precisen de ayuda (anfitriones), con otras que busquen intercambiar horas de trabajo por alojamiento y comida (workawayers). Es ideal para viajeros o para cualquier persona que esté buscando aprender alguna nueva habilidad sin tener gastos de manutención. Aunque pueda parecer evidente, es más que nada una oportunidad increíble para conocer a la gente local, sus costumbres y aprender mucho más sobre los lugares que visitamos. ¿Por qué decidimos hacer WorkAway? Desde que empezamos a planificar el viaje sabíamos que queríamos hacer distintos tipos de voluntariados. Nos tentaba la idea de poder ayudar a distintos proyectos y de paso “descansar” un poco del constante movimiento en el que a veces se convierte el viaje. Sabíamos que queríamos viajar lento y esta era una buena forma de poder parar un tiempo en un lugar. Además nos permite: ahorrarnos los gastos de alojamiento y comida (que es donde se va mayor cantidad de dinero normalmente), aprender a hacer cosas nuevas, ayudar en proyectos que nos interesan y aportar nuestros conocimientos, y muy especialmente conocer más a fondo la vida cotidiana y la cultura de la gente y el país que visitamos.  La búsqueda del proyecto Cuando empezamos a planificar los siete días por la costa de Uruguay, nos pareció buena idea quedarnos en el país un poco más y de paso tener nuestra primera experiencia WorkAway. Empezamos entonces a investigar los distintos proyectos en todo el país, ya que no teníamos preferencias en cuanto a la localización. Por un lado era ventajoso porque teníamos muchas más opciones. Por otro lado había un número muy grande de proyectos que se podían ajustar a lo que queríamos. Buscábamos principalmente algún proyecto sostenible y que las personas que...

Read More

2016 tú siempre serás…

Estoy segura de que es la primera vez que hago un balance del año escrito. Lo he hecho muchas veces en mi cabeza, pero siempre me daba vergüenza escribirlo (por eso de que al verlo escrito se hace real). Este año ha sido uno muy particular y quizá por eso hace unas semanas que vengo pensando cómo hacer este balance, cómo dejar por escrito todo lo que me ronda en la cabeza. Éste es el balance del 2016 que me salió.  2016 siempre serás… · el año en el que renunciamos a nuestros trabajos, dejamos nuestra casa y guardamos lo poco que quedaba para empezar un gran viaje a lo largo de Sudamérica. · el año en el que decidimos empezar a escribir este blog para contar nuestras experiencias, nuestras reflexiones y nuestras fotografías. · el año en el que me di cuenta que toda la vida puede caber en menos de 20 kilos (caben en menos, pero esos son los que llevo yo).    · el año en el que mi amiga del alma y de la infancia se casó con su gran amor. Y yo pude estar ahí, no sólo presente sino participando activamente.   · el año en el que por primera vez E. y yo hicimos dedo juntos y conseguimos transitar la Ruta 3 hasta el final.   · el año en el que el NOA dejó de ser una cantante y empezó a ser una región de Argentina.   · el año en el que conocimos Sierra de Rocha y nos enamoramos perdidamente del lugar y de su gente.   · el año en el que acepté que no me cae muy bien la ciudad en la que nací (Buenos Aires). Que me di cuenta que nuestra relación amor-odio es simplemente inevitable. Y le escribí...

Read More

La costa de Uruguay en 7 días

Nos despedimos de Buenos Aires por segunda vez el día 4 de octubre. Después de muchas emociones fuertes, nos fuimos a disfrutar de un corto pero intenso viaje en la costa de Uruguay. Y, de paso, cruzamos nuestra primera frontera. Seguir leyendo... Llegamos a Puerto Madero desde donde saldría el ferry cargados con las mochilas, cansados por habernos levantado temprano y con unas enormes ganas de cruzar a Uruguay. Ahí nos encontramos con Estefi y Eze, que se habían casado hacía un par de días y con quienes nos disponíamos a compartir su pseudo-luna de miel (en las semanas siguientes viajarían para instalarse en Nueva Zelanda donde tuvieron su luna de miel real). Nos subimos al ferry. Estábamos todos ya más relajados y nos pusimos a conversar, así que casi sin darnos cuenta se pasó la hora que dura el viaje (son apenas 50 km de recorrido). Llegamos a Colonia del Sacramento y pisamos por primera vez la costa de Uruguay. Nos instalamos en el hostel que habíamos reservado y nos fuimos a pasear por el lugar. La ciudad tiene un bonito paseo junto a la costanera, desde el que se puede disfrutar de las hermosas vistas del Río de la Plata. Pasamos por delante de la antigua estación de ferrocarriles que data del año 1901 y que se encuentra en desuso (la ciudad posee un museo dedicado al ferrocarril para los interesados en el tema). Siendo una posición estratégica en el Río de la Plata, el dominio sobre Colonia del Sacramento fue durante un par de siglos (desde finales del siglo XVII hasta principios del XIX) motivo de disputa entre portugueses y españoles. En numerosas ocasiones pasó de unas manos a otras. Debido a esto, en Colonia podemos encontrar construcciones de estilo colonial portugués junto a viviendas de...

Read More

Querida (o no tanto) Buenos Aires

Querida (o no tanto) Buenos Aires: Nos conocemos hace ya 28 años, quién nos lo iba a decir. ¡Cómo pasa el tiempo! Te escribo porque despertás en mí muchos sentimientos encontrados. De alguna manera busco entender lo que me pasa con vos. Cuando te tengo lejos te pienso mucho. Te anhelo, incluso te extraño. Son esos momentos en los que me iría corriendo al aeropuerto y me subiría al primer avión que haya para volver a verte.  Es normal que te extrañe. Vos fuiste testigo de una parte importante de mi vida. Me viste crecer, decir mis primeras palabras, pedirle a papá que me prepare puré, jugar con Marta, pedir una hermanita y hablar sola con el casete (sí, ¿te acordás? en esa época aún lo usábamos). También fuiste testigo de las largas caminatas para llegar al comedor en el Lincoln, de la complicidad con Ane, las milanesas que nos preparaba Zulma, los helados con Mamina en el barrio, de la gran amistad de E. Y tantas otras cosas… Entonces pienso en todo esto y decido ir a visitarte, para encontrarnos y rememorar viejos tiempos. Pero cuando llego siempre me recibís gritando, malhumorada, olorosa y sucia. Te encuentro protestando por el gobierno (sea el que sea), los políticos, el dólar, la economía y la corrupción. La verdad, Buenos Aires, por momentos siento que me agotás y te mandaría a freír espárragos. Pero soy demasiado consciente de cuánto te extraño cuando estás lejos. Y entonces vuelvo a salir a caminar por tus calles queriendo disfrutarte, queriendo revivir un poco de todos esos maravillosos recuerdos que tengo de vos. Pero aunque lo intento, no te encuentro.  No quiero echarte la culpa de haber cambiado, seguramente la que cambió fui yo. Te veo con unos ojos diferentes y por primera vez me...

Read More

Queso en Cabras de Cafayate

Llegar a este lugar fue algo inesperado, un regalo del camino. T., una de las chicas que nos alojó en Cafayate (Provincia de Salta), nos habló del lugar. Nos contó que a ella le había gustado mucho y consiguió tentarnos con la idea de ir. El último día decidimos acercarnos a ver qué había. Empezamos a caminar sin saber exactamente hacia dónde teníamos que ir. Cada vez que alguien nos indicaba, nos decía que faltaba un kilómetro. Después de haber caminado media hora, empezamos a dudar que esta distancia fuese real. Pero todos conocían el lugar, así que fuimos siguiendo sus instrucciones. Era un camino de tierra, con campos a los costados, algunos sembrados y otros con animales. Se intuía el valle en el que nos encontrábamos porque a lo lejos (o quizá no tan lejos) se veían las montañas como pintadas sobre el cielo. Al final del camino comenzamos a ver una construcción blanca de estilo neocolonial, que supusimos era la fábrica. Llegamos y entramos. Casualmente faltaban sólo unos pocos minutos para que comenzara la última visita guiada que realizaban ese día. Nos pareció que tenía un precio razonable, así que la hicimos. Y fue uno de los paseos que más disfruté de todo el viaje al noroeste de Argentina. Lo disfruté tanto que, aunque iba a ser uno de los 10 puntos para el norte, pensé que era mejor darle el protagonismo que se merecía. Con todos ustedes… CABRAS DE CAFAYATE Toda esta historia comenzó cuando en el año 1993 la finca comenzó a utilizar los excrementos de las cabras como abono para los viñedos Domingo y hermanos, el negocio familiar que llevaban en esa época. Durante algunos años criaron cabras exclusivamente con este fin. Entonces, en el año 1998, el ingeniero agrónomo que trabajaba para la...

Read More

10 puntos para el norte de Argentina (parte 2)

Este post está publicado en dos partes. Los puntos del uno al cinco se encuentran en la parte 1. Si te apetece leerlos, puedes encontrarlos haciendo click aquí.  Punto 6: Personas Desde el momento en el que el viaje al norte comenzó, fueron las personas las que hicieron que se convirtiera en algo muy especial. En Rosario, ciudad en la que empezó el viaje, tanto V. como J. hicieron que nos sintiéramos como en casa. V. nos alojó sin conocernos de nada, con casi ningún tipo de aviso previo (la noche anterior) y nos hizo sentir como en nuestra propia casa. J. y su madre nos llevaron a pasear a una cascada preciosa, nos invitaron a comer a su casa y nos llevaron a la estación. Así que, gracias a ellas, el mini-viaje al norte ya empezaba a pintar bien. La familia del tren y el irlandés. Las cinco horas con el camionero que nos llevó desde Tucumán hasta Salta y que, aparte de pararnos en la carretera (cosa que para mí ya es un gran acto de bondad), amenizó el viaje contándonos todo tipo de historias tanto sobre su vida como sobre gente conocida, y después nos dejó lo más cerca del centro que podía. La gente del hostel en Salta se pasó intentando que estuviéramos a gusto, dándonos todo tipo de recomendaciones tanto para la ciudad como para otros lugares de interés. El señor que nos prestó su salero para hacer que nuestra comida se convirtiera en un manjar en Purmamarca. En Cafayate un grupo de amigos (A., V., M. y T.) nos ofrecieron todo lo que tenían, compartimos cenas y charlas y nos aconsejaron visitar lugares que se convertirían en algunos de nuestros favoritos -y a los que probablemente nunca hubiésemos llegado sino fuera por ellos. Paseando...

Read More

últimas novedades

¡Hemos vuelto a casa! El primer gran viaje ha llegado a su fin… pero el regreso es un viaje en sí mismo.

Ahora aprovecharemos para escribir mucho, ponernos al día para contarte todas las experiencias que hemos vivido y la vida sigue…

Si quieres seguir viendo fotos del viaje y de nuestro regreso, síguenos a través de nuestra cuenta en Instagram, donde publicamos habitualmente.

Hemos estado en…

síguenos en las redes sociales

suscríbete al blog…